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miércoles, 27 de enero de 2016

El papel de los padres en el futuro profesional de sus hijos

Hace pocos días, en el colegio de mi hija organizaron una charla sobre "cómo mejorar la autoestima en nuestros hijos". Se trataba de una charla gratuita impartida por una psicóloga infantil. Me pareció muy interesante asistir, pero para mi sorpresa, apenas asistimos unas 20 personas (casi la mitad eran los organizadores). 

Aunque tengo mi opinión, no voy a opinar como padre, ni siquiera como ciudadano, aunque es evidente que da que pensar. Aquí sólo hablamos del mercado laboral y de los recursos humanos. ¿Cómo influye una charla para padres en un colegio de primaria?

Como empleados, nuestra educación, nuestros valores y, por supuesto, nuestra autoestima, influyen directamente en nuestro éxito o fracaso laboral. Uno de los factores más importantes para nuestra adaptación al entorno laboral es nuestra inteligencia emocional, incluso por encima de la experiencia o el expediente académico (que por cierto parece ser cada vez menos valorado por determinados reclutadores). 

Habilidades como la asertividad, la empatía o el trabajo en equipo se basan en un nivel correcto de autoestima. Por ello, las personas con problemas de autoestima serán incapaces de asumir retos por considerarse incapaces de lograr sus objetivos, se mostrarán inseguros y se sentirán amenazados por las personas de su entorno, a las que de forma inconsciente consideran mejores en la mayoría de habilidades profesionales.

Por si a alguien le interesa, para "fabricar" empleados felices y productivos en el futuro, debemos invertir en amor sincero (amarles tal cómo son), aceptación, respeto y seguridad. En nuestro mundo de estrés, prisa y alta exigencia, solemos trasladar ciertas emociones a nuestros peques que no son nada positivas: somos demasiado exigentes con ellos, les gritamos más de lo deseable, ignoramos sus sentimientos e intereses porque "estamos muy ocupados" o abusamos del verbo "ser" antes del adjetivo (no es lo mismo decir "eres tonto" que "me sorprende que hayas hecho esta tontería"). La autoestima, como rasgo de personalidad, se forma hasta los 20 años aproximadamente, aunque los primeros son los más críticos. 

Puede que no genere interés entre los padres del colegio de mi hija, pero a mí me preocupa muchísimo. Primero porque quiero que sea feliz a nivel laboral y segundo porque tanto ella como sus compañeros tendrán que pagarme la pensión ;)

miércoles, 13 de enero de 2016

Pagar demasiado no es sólo un problema

Uno de los motivos más habituales para cambiar de trabajo es una mejora salarial. Por ello, el salario es una de las causas principales de la fuga de talento de las empresas, aunque ya vimos que quizás eso del talento estaba algo sobredimensionado. Una retribución insuficiente, es un claro problema para cualquier compañía ya que sólo los mediocres aceptarán trabajar por un salario menor que el que mueve el mercado.

Sin embargo, pocas veces se habla del efecto contrario, es decir, ¿qué pasa si una empresa paga por encima de mercado? Muchos pensarán que en esa empresa trabajarán los mejores empleados del sector, pero no suele ser así. 

Hace unos años, con las consultorías de headhunting en pleno apogeo, muchos profesionales iban inflando sus sueldos como una burbuja. El mismo headhunter que le había llamado para cambiarse de empleo, le volvía a llamar pasados unos meses para hacer otro cambio todavía más goloso. Todos cobraban, excepto la empresa, pero eran épocas de vacas gordas y todo valía. La crisis hizo que muchas de las compañías que seguían este camino acabasen cerrando antes que la competencia ya que sus gastos en personal eran muy superiores. ¿De qué les sirvió entonces "el talento" contratado a golpe de talonario?

Imaginemos a un empleado medio y vamos a llamarle H. H tiene un trabajo estable en una multinacional. No tiene personal a su cargo ni responsabilidades. Sólo reporta a su responsable directo, al que no soporta. Se siente completamente estancado y menospreciado por su empresa, que trata a los trabajadores como números. Los domingos por la tarde empieza a sufrir porque sabe que en pocas horas iniciará una nueva semana laboral. H ha pasado unos meses buscando trabajo, pero todas las ofertas que ha encontrado le ofrecen la mitad del salario por desarrollar tareas similares. H es padre de familia y paga una hipoteca. ¿Qué hará?

Además de incrementar los gastos en personal, pagar por encima de la media "ata" a empleados que por diferentes motivos puedan estar a disgusto en la compañía. Son personas que pueden entrar en una dinámica de negatividad irreversible pero que no abandonarán la empresa salvo que sean despedidos. 

Ni de más, ni de menos. Es fundamental establecer una política retributiva clara y transparente en la empresa. El salario no puede ser el único elemento de fidelización o estaremos perdidos.

#RRHH y la gestión de la felicidad

Debo reconocerlo: alucino al ver cómo, algunas veces, desde Recursos Humanos vendemos humo. Todavía me sorprende más cuando vendemos mentir...