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martes, 15 de marzo de 2016

Desmontando el concepto liderazgo

Basta con buscar en Google "jefe vs líder" o "diferencias entre líder y jefe" para que el buscador nos arroje un montón de resultados, incluidas imágenes capaces de enamorar a cualquier aficionado novato del management. A continuación una de esas imágenes:

Es uno de los primeros resultados de Google. Partiendo de la idea de que cuando seguimos a un líder, en el ámbito que sea, lo hacemos porque creemos que eso será bueno para nosotros, ¿qué misterio nos resuelve esta imagen? ¿Quién quiere relacionarse con alguien que no escucha, que no transmite confianza o al que no le importan las personas? Evidentemente, a nadie. Pero este tipo de imágenes siguen enamorando. ¿Por qué? Porque en la gran mayoría de casos hacemos el extraño proceso mental de asignar a personas conocidas en cada uno de los dos bandos. No deja de ser curioso que los de cada bando se identifiquen, normalmente, con todas las afirmaciones sin excepción.

Veamos otra:

Son guays, sí, pero... ¿no son puro sentido común? A todos nos gusta sentirnos valorados, protegidos y miembros de un grupo (ya desde que somos bebés). 

Claro que si estas afirmaciones son de sentido común, podemos preguntarnos por qué hay gente que está en la columna del "jefe" (atención a la connotación peyorativa del término en este tipo de artículos o imágenes). Es muy sencillo: hay jefes a los que no les importa para nada el grupo y se orientan sólo a los resultados. Esto está socialmente mal visto, pero al fin y al cabo el objetivo último de una empresa no es crear equipos "guays", sino beneficio económico. Esto también está mal visto, pero es una realidad irrefutable.

Lo que es verdaderamente importante y ya no es tan evidente para la mayoría de "jefes", es que si gestionamos orientados sólo al resultado final, sólo conseguiremos resultados a muy corto plazo, mientras que si gestionamos con sentido común, esos resultados se alargarán en el tiempo.

Es tan fácil que mis padres ya me lo decían cuando yo era pequeño: "trata a los demás como te gustaría que te tratasen a ti". Fácil, ¿no?

¿Por qué no nos dejan aportar todo lo que podríamos?

Durante mis años de experiencia en el ámbito de la gestión de personas, he escuchado quejas de colegas sobre el poco peso que las direccion...